miércoles, 6 de abril de 2011

TU GENERACIÓN Y LA MIA

Tu generación fue el resultado de un contexto histórico, acontecimientos y experiencias, una época que marcó para bien o para mal el lienzo social de nuestro país,  la pregunta que está en el aire es ¿dónde quedaron los miembros de la generación del 68, acaso ¿habían desaparecido?, nadie sabía dónde estaban hoy los intelectuales que formaron parte de esa generación, aquellos que como tú, se plantearon no sólo estudiar y debatir los problemas que vivía el país, sino que a través de sus estudios y experiencias pudieron deliberar y generar nuevas propuestas para implementar el cambio, aquellos que como tú se preocuparon de plantear reformas  para un campesino empobrecido y subyugado, aquellos que se comprometieron intelectual y socialmente con la nación y sus problemas, ¿quiénes son ahora esos jóvenes? O mejor aún ¿quiénes siguen hoy ese compromiso? ; ¿Podríamos asegurar que nadie ha tomado la posta?, rutinariamente apreciamos en diversos grupos sociales,  a muchos, poco o nada interesados en la política y en el desarrollo social del país, desde este punto es muy difícil encontrar a jóvenes comprometidos a buscar el cambio y transformar el mundo de hoy, nadie apuesta a crear una propuesta nueva, nadie quiere perder la seguridad de lo ya conocido, aunque esto que conocemos, no sea lo mejor, aunque el aferrarnos, por comodidad, a continuar como siempre, nos este acercando cada día más al fracaso nacional.
Hace algún tiempo, en algún lugar, leí esta frase “Todo pueblo frena su transformación aferrándose a su pasado” si bien nuestro presente no es el pasado aquel que tú dejaste, realmente dudo que estemos en el camino correcto, porque nadie toma parte activa de la reforma, muchos opinan, sugieren, solicitan cambios necesarios para lograr un desarrollo equilibrado y favorable a la mayoría, sin embargo el compromiso de sostener y refrendar con hechos estas palabras no existe. ¿Será este el error cometido generación tras generación? y como tú nos dices, muchos no estamos haciendo los necesario para “desprendernos del temor a la creatividad”, seguimos leyendo y repitiendo, por costumbre, avanzamos si vemos seguir al resto o frenamos si vemos hacerlo a los demás y vemos que no hay otra salida más que detenernos, sin embargo, no somos capaces de crear nuestro propio camino y dejar de lado los ya trazados, no somos capaces de enfrentar lo estructurado si vemos que no es realmente lo que nos llevará a la meta, no somos capaces de levantar la voz y despegar el alma del suelo, no hemos podido aún, a pesar de muchos, reencontrar la Dimensión Utópica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario